Patricia CarmonaComment

Bowl de frijoles blancos y tahini

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Bowl de frijoles blancos y tahini
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Si no saben sobre mi reciente obsesión con el tahini tienen que ir a mi último post. Esta es la segunda receta que comparto con la pasta de ajonjolí para mostrarles los diferentes usos en la cocina.

No sabía realmente cómo llamarle a este plato, pero imaginen un hummus hecho con caraotas o frijoles blancos en vez de garbanzos. El hummus es la preparación más popular en la que se utiliza el tahini, pero quise darle un giro. Si bien es bastante parecida, te permite consumir frijoles blancos de una manera diferente con ese toque del Medio Oriente característico del tahini. Yo lo serví como un plato principal, pero funciona como una pequeña entrada o para picar. Incluso si quieren hacer hummus pero no tienen garbanzos.

En la preparación del hummus se utiliza aceite de oliva. Aquí utilicé agua para ahorrarme un poquito de calorías porque quería aceite de oliva al momento de servirlo, pero siéntanse libres de adaptarla a su gusto.

Bowl de frijoles blancos y tahini

Ingredientes:

2 tazas de frijoles blancos cocinados

½ taza de tahini

¼  taza de agua tibia

1 cucharadita de limón

1 diente de ajo machacado

1 huevo

1 taza de kale

1 taza de espinaca

½ cucharada de ghee (mantequilla clarificada) o aceite de oliva

Sal y pimienta

Hojas de salvia para servir

Aceite de oliva para servir

Pan pita tostado para servir

Preparación:

Lleva un olla con agua a un hervor y coloca un huevo a temperatura ambiente de manera que el agua lo cubra por completo. Cocina por 6 minutos, retíralo del fuego y colócalo en agua con hielo. Una vez que enfríe pélalo y reserva.

Los frijoles yo los hice en casa. Los remojé durante toda la noche en agua con bicarbonato. Al día siguiente drené el agua y los coloqué en una olla grande con abundante agua fresca. Los cociné con media cebolla, un par de hojas de laurel y dos dientes de ajo hasta que estuvieron blandos, alrededor de 40 minutos. Sazoné y reservé. Si ya los tienen cocinados, fabuloso.

Coloca una taza y media de los garbanzos, el agua tibia, limón, y ajo en una licuadora o procesador de alimentos y tritura hasta obtener una pasta cremosa. La idea es que la textura quedé como un hummus o puré suave. Si es necesario agrega más agua o más frijoles hasta obtener la consistencia deseada. Sazona con sal y pimienta.

En un sartén calienta el aceite de oliva o ghee y añade la espinaca y kale. Sazona con sal y pimienta y cocina por dos minutos o hasta que estén suaves.

Para servir coloca el puré sobre un bowl o plato, añade los vegetales, los frijoles restantes y el huevo cocinado. Sirve con aceite de oliva, hojas de salvia y pan pita tostado (opcional).